

































Qué puedo decir de la realidad que ustedes desconozcan. Únicamente les puedo advertir de que es como un afilado puñal que nunca acaba de clavarse del todo, pero que siempre acecha a una distancia considerablemente corta.
"Realidad Palpable" es un sollozo lejano, un escalofrío, un pequeño golpe en la rodilla, unos segundos muertos en medio del barullo de la calle. Un suspiro, un roce de curiosidades, un árbol que lleva más de cien años erigiéndose con el fin de alcanzar un cielo aparentemente visible.
"Realidad Palpable" es un intento de sugerencias que no sugieren nada, un escaso instante al que llamamos Vida.
Pero yo nunca he conseguido palpar nada. No he palpado absolutamente nada; veo a ese puñal cada día apuntando hacia mi pecho y nunca sé cuándo se decidirá a vaciarme, a rajarme el alma, el sueño, la realidad palpable.



























































